Desde hace ya algunos años, los balnearios gallegos se han convertido en una referencia dentro del turismo termal de España. Benigno Amor (Santiago de Compostela, 1967), gerente de la Asociación de Balnearios de Galicia, un organismo que dirige el director comercial del Grupo Caldaria, Rafael Luaña, se muestra orgulloso de ello pero, ambicioso, afirma que el termalismo gallego todavía tiene mucho margen de crecimiento si logra internacionalizarse. “Turespaña puede hacer más de lo que hace en cuanto a promoción”, señala. Amor considera que los balnearios de Galicia pueden competir sin problemas en Europa, reivindica el papel de estos establecimientos termales como dinamizadores sociales -“generan empleo y ayudan al crecimiento del comercio local de los lugares en los que se encuentran”, apunta- y aclara la diferencia entre balneario y spa, conceptos que se confunden en Europa y que, según él, perjudican al turismo termal gallego. “Un balneario utiliza agua mineromedicinal y un spa agua del grifo. No ofrecen lo mismo”, afirma Benigno Amor, gerente de una asociación que acaba de crear el clúster termal gallego, que actuará bajo la denominación de Agrupación Empresarial Innovadora Termal de Galicia y cuyo objetivo es impulsar el turismo termal gallego. La Asociación de Balnearios de Galicia es su único socio promotor, aunque en el clúster participarán socios de número, que son empresas de balnearios, talasos, aguas minerales y agencias de viaje; socios colaboradores, como proveedores y firmas de consultoría, y socios institucionales, entre los que se cuentan la Xunta de Galicia, con la participación de varias consellerías, y las tres universidades gallegas.
La Asociación cumple en este 2010 25 años, ¿cuál es el logro del que se sienten más orgullosos?
Representar a más del 90% del sector termal gallego. Aunque si hablamos de proyectos, del que nos sentimos más orgullosos es de la creación de la cátedra de Hidrología Médica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago de Compostela, la segunda que existe en España tras la de la Complutense de Madrid. Su puesta en marcha era algo de cuya necesidad se venía hablando desde hacía 30 años, incluso antes de que se constituyera esta Asociación. El haberlo conseguido es un punto y aparte en la historia de la Asociación.
Aglutinan a 20 balnearios gallegos pero, ¿cuál es el que mejor funciona en cuanto a volumen de visitantes? Es difícil decirlo. Fuera de Galicia los más conocidos siguen siendo los de La Toja y Mondariz, pero en los últimos años se ha producido un incremento de los balnearios gallegos, bien porque se han creado algunos nuevos, bien porque se han reformado otros más antiguos. Por eso, hoy en día, balnearios como los del grupo Caldaria en Ourense, Termas de Cuntis o Augas Santas también son muy conocidos a nivel nacional. Por otro lado, hay balnearios de tipo medio que tienen mucho prestigio sanitario como el de Lugo o el de Carballo. La grandeza de Galicia es que tiene una oferta muy variada en cuanto a balnearios.
¿A qué nivel están con respecto a los del resto de España y de Europa?
Hace ya décadas que Galicia lidera el sector termal en España. De hecho, un estudio de Turespaña de 2008 dice que los balnearios gallegos son los mejor preparados para atraer clientela internacional. Lo que ocurre es que, de momento, el 95% de nuestra clientela sigue siendo nacional y del extranjero, de Portugal. Por lo tanto, que se nos conozca más en el exterior sigue siendo una asignatura pendiente para nosotros, aunque esto también quiere decir que tenemos un potencial de crecimiento muy grande. Con respecto a Europa, hemos reducido la distancia que nos separaba de Alemania, líder europeo en este sector, por lo que podemos competir perfectamente con el termalismo europeo. Es más, creo que sólo el Camino de Santiago atrae más turistas a Galicia que los balnearios. Dentro del turismo termal, Galicia es el destino de referencia en España y todo lo que se hace aquí es un referente para el resto de España.
Dentro del turismo termal español, Galicia es el destino preferente para los turistas. Todo lo que se hace en Galicia es un referente para el resto de España y, además, los balnearios gallegos pueden competir en calidad con los del resto de Europa
¿Cuál es el perfil del visitante de un balneario gallego?
El 45% es gallego, aunque también tenemos muchos termalistas de Asturias, Castilla-León y Madrid. En cuanto a la edad se sitúa en torno a 35-55 años. Ha bajado la media porque cada vez son más las parejas y familias que acuden a los balnearios y no sólo lo hacen pensionistas. Ahora, se viene a un balneario por prevención o a tratarse problemas crónicos más que para tratar enfermedades. Además, la gente huye cada vez más de destinos masificados y busca tranquilidad y por otro lado los balnearios han mejorado muchísimo sus instalaciones.
Han decidido promocionarlo a través de una guía en Alemania, ¿por qué eligieron ese país en concreto?
Porque es la referencia para el termalismo. Alemania envía termalistas a Hungría, República Checa, Turquía incluso. Son destinos que compiten con nosotros en precio, pero no en calidad. En Alemania, las prestaciones en los balnearios las cubre el estado como servicios sociales y no sólo hay una tradición termal sino una cultura termal. Allí es habitual que una familia o un grupo de amigos se vayan a pasar un fin de semana a un balneario. Por eso fuimos a Alemania, para dar a conocer nuestra oferta y captar visitantes a largo plazo. Si consiguiéramos que una pequeña cuota de los termalistas alemanes viniese a Galicia ya experimentaríamos un crecimiento importante.
Cada vez son más las parejas y las familias que acuden a los balnearios; ya no acuden sólo los pensionistas. En Galicia hay muy buenos balnearios y venir a ellos no es caro. La relación calidad-precio es muy buena. Los hay de dos y tres estrellas con una calidad excelente
Se quejan a menudo de que la confusión entre lo que es un spa y un balneario perjudica al turismo termal gallego, ¿podría explicarlo?
Sí. La diferencia entre un balneario, un centro de talasoterapia y un spa está en el agua. Los balnearios utilizan la mineromedicinal, los centros de talasoterapia la del mar y los spas agua del grifo. Nosotros no pretendemos generar ninguna controversia con los hoteles spa, que son un modelo de negocio ante el que nada tenemos que decir. El problema radica en que en Europa el término spa se asocia a aguas minerales. Esto genera confusión y limita nuestro potencial de crecimiento porque a la hora de captar un turista hay que hacer un doble esfuerzo. Por un lado para que venga a Galicia y por otro en explicarle la diferencia entre un balneario y un spa. Si un turista ve que hay un spa en el centro de Madrid y no conoce las diferencias que tiene con un balneario no va a coger un coche para desplazarse al balneario de Cuntis o al de Carballo, por ejemplo. Por otra parte, los balnearios están sometidos a una normativa muy específica con revisiones periódicas. Los costes de mantenimiento, por lo tanto, también son más elevados que los de un spa. La atención del agua también requiere una atención mayor. Sólo pedimos que no haya establecimientos que se beneficien de algo que no ofrecen, caso de los que dicen llamarse balnearios urbanos. Con ellos ya surge un problema de competencia desleal y publicidad negativa para el turismo termal, al que perjudica. Galicia lidera el sector termal en España, pero el de los spas lo hacen comunidades más turísticas. Tenemos, por lo tanto, un elemento diferenciador que, además, genera empleo, y debemos cuidarlo. Diferenciarlo. Donde hay un balneario surge un hotel y no al revés.
¿Está suficientemente promocionado el turismo termal gallego?
En Galicia se está promocionando. Hay una apuesta histórica de la administración por el termalismo y se está haciendo un buen trabajo en este sentido. A nivel nacional, sin embargo, no. Turespaña podría hacer una labor más importante de la que hace porque el turismo internacional es de su competencia. Sólo el 5% de los turistas de los balnearios son extranjeros, lo que significa que hay un gran margen de crecimiento. Las cosas se podrían hacer de otra manera y más cuando en los presupuestos generales del estado hay una cantidad destinada a la promoción del termalismo que debería repercutir en mayor medida en Galicia.
¿Qué iniciativas tiene previstas para darlo a conocer?
A nivel nacional llevamos varios años haciendo presentaciones en mercados de proximidad. Internacionalmente estamos en fase de creación de un clúster del termalismo gallego que nos puede permitir esa internacionalización, aunque eso debe ir acompañado, entre otras cosas de formación del personal de los balnearios.
¿Se sienten apoyados por la administración?
Por la autonómica sí. Las relaciones siempre fueron buenas aunque faltaba el compromiso de consellerías que debían estar más involucradas, porque el termalismo es complejo. Está relacionado con los recursos mineros, con la industria, con los servicios sanitarios y con el turismo. Ahora, por primera vez en 25 años, todas las consellerías implicadas, Industria, Turismo y Sanidad, están sensibilizadas con el termalismo y comienzan a actuar coordinadamente en esta materia.
¿Cuántos puestos de trabajo genera el termalismo en Galicia?
En 2008 teníamos censados 1.350 puestos directos, e indirectos pueden llegar a 4.000. Los balnearios son también dinamizadores sociales, en primer lugar porque en los lugares en los que están situados es complicado generar empleo y en segundo porque ayudan a empujar el comercio de la zona en la que se encuentran.
Los balnearios también ejercen de dinamizadores sociales; en primer lugar porque en los lugares en los que están situados es complicado generar empleo, y en segundo, porque ayudan a empujar el comercio y la economía de la zona en la que se encuentran
¿Por qué recomendaría a un turista venir a un balneario gallego?
Aprovechando que estamos en el año Xacobeo le diría que haga el Camino siguiendo lo que podemos denominar ruta de los balnearios. Hay un balneario en cualquier zona de Galicia y vamos a tener ofertas para los turistas que se pueden consultar en nuestra plataforma de promoción turística www.balnegal.com. La estancia en un balneario permite instalarse en un lugar no masificado y agradable, en un entorno magnífico, con una gastronomía excelente y bien comunicado para visitar otras zonas de nuestra comunidad. Se trata de disfrutar de unas vacaciones con la familia y, al mismo tiempo, aumentar la calidad de vida con tratamientos de salud.
¿Percibe que el turismo termal se sigue considerando caro?
La oferta de un balneario es muy completa y no es cara. Hay balnearios de dos y tres estrellas excelentes y una gran oferta para el termalista social. Además, tenemos ofertas de domingo a viernes muy interesantes. La relación calidad-precio es muy buena.
¿Qué previsiones de ocupación tienen para este año Xacobeo?
Hay muy buenas expectativas y esperamos que los niveles de ocupación sean superiores a los del año pasado. Vamos a crear ofertas especiales con la colaboración de la secretaría xeral para el Turismo por lo que esperamos que vengan muchos turistas.
¿Qué medidas toman los balnearios en lo que respecta a la protección del Medio Ambiente?
El agua mineromedicinal no es contaminante. Entra con unas características y sale con las mismas. Incluso contribuye a mejorar el agua de los ríos porque no tiene ninguna carga contaminante. Los balnearios pagan un canon de saneamiento y tienen un especial cuidado con el entorno, aunque sí es cierto que faltaría una mayor colaboración de las administraciones locales para realizar tareas comunes de protección del entorno.












