
El pescado y el marisco que distribuye Lonxanet es gallego 100%
Mientras los políticos mundiales continúan sin cerrar un plan de acción global que combata los efectos del cambio climático y ayude a preservar el Medio Ambiente, existen empresas que ya han implantado modelos de negocio sostenibles que conjugan la rentabilidad económica con la responsabilidad social gracias a una rigurosa gestión de los recursos naturales y un incondicional respeto al medio del que depende su actividad. Algunas lo hacen de manera ejemplar. Como Lonxanet (www.lonxanet.com). La empresa radicada en A Coruña distribuye y vende pescado y marisco gallego fresco de primera calidad a toda España, pero siempre según unos criterios basados en la sostenibilidad.
Las piezas que distribuye Lonxanet siempre son capturadas con técnicas artesanales como las líneas de manos con anzuelos, el palangre o las nasas, lo que supone, por un lado, una garantía de calidad y, por otro, una manera de colaborar en la preservación de los ecosistemas marinos. Lo hace, además, con un estricto respeto a los periodos de veda de las especies, a las que están en peligro de extinción y a sus tamaños. “Sabemos que se están vendiendo especies en peligro, pero nosotros no lo hacemos”, apunta Sandra Rey, gerente de esta empresa nacida en 2001 y presidida por Antonio García Allut, profesor de antropología social de la Universidad de A Coruña que también encabeza la Fundación Lonxanet (www.fundacionlonxanet.org), activa desde 2002. A través de ella se canalizan diversos proyectos sociales y medioambientales cuyo objetivo es promocionar la pesca sostenible y financiados con el 50% del superávit de la empresa.
“Nuestra filosofía de empresa de economía solidaria que renuncia a la mitad de sus beneficios para que vuelvan al sector del que proceden y que tiene una Fundación detrás, nos convierte en pioneros en España”, afirma Sandra Rey, gerente de Lonxanet
“Nos definimos como una empresa de economía solidaria, social o sostenible que renuncia a la mitad de sus beneficios para que vuelvan al sector del que proceden a través de diferentes proyectos sociales que gestiona nuestra Fundación. “Por nuestra filosofía de empresa de economía social que tiene una Fundación detrás somos pioneros en España. Queremos que el producto que vendemos sea de máxima calidad y que llegue al consumidor sin manipular, pero también apostamos por la sostenibilidad del mar y por dignificar la profesión del pescador divulgando el esfuerzo que realiza. La población debe de valorar el sacrificio que conlleva salir a pescar a las cinco de la mañana o aguantar temporales”, añade.
La Fundación y su labor social y educativa: los proyectos Mardelira y Recopades
Desde su nacimiento en 2002, la Fundación Lonxanet ha impulsado diferentes proyectos para poner en valor la pesca sostenible. Uno de los más importantes quizá haya sido el Proyecto Mardelira, desarrollado por la cofradía de pescadores de Lira, una localidad situada en el municipio coruñés de Carnota, en la que casi el 37% del empleo depende del mar. El objetivo de esta iniciativa era dinamizar el sector pesquero de la zona y para ello se llevaron a cabo acciones en el ámbito económico, biológico y sociocultural. En el primero de ellos se implantó un sistema de comercialización directa de los productos pesqueros del territorio a través de Lonxanet y se constituyó una cooperativa de mariscadores. En el plano biológico, se creó una reserva marina de interés pesquero que dio paso a diferentes actividades como el Ecobuceo para fomentar el turismo o unas jornadas gastronómicas de promoción de los productos del mar de la zona. Finalmente, desde el punto de vista sociocultural, se pusieron en marcha, entre otras cosas, talleres de pesca dirigidos a los escolares y a la población en general para acercar la pesca y el trabajo del pescador a la sociedad. “Se hizo un gran trabajo al que nunca se le dará el valor que realmente tiene”, apunta la gerente de Lonxanet, Sandra Rey, que subraya el papel de la educación para concienciar a la población de la importancia de proteger el Medio Ambiente. “La palabra sostenible está de moda, pero a veces parece que se reduce a hacer una selección de la basura y echarla en cubos de diferentes colores. Hay que educar a la gente y sobre todo a la más joven para que tenga sensibilidad con los temas medioambientales. Hay que enseñarle a respetar el medio en el que vive, en nuestro caso el mar. Tenemos una costa maravillosa y si la cuidamos podemos vivir de ella. Además, también hay que explicar que el pescado y el marisco tiene sus temporadas y que, por lo tanto, las especies no pueden venderse durante todo el año”, afirma.
En su afán por divulgar la pesca sostenible, Lonxanet incluso ha traspasado fronteras con proyectos como Recopades (Red Trasnacional de Comunidades Pesqueras por el Desarrollo Sostenible), que aglutina a comunidades pesqueras de España, Argentina, Brasil, Chile y Uruguay (Pichelemu, Bucalemu, Rocha -Uruguay-; Puerto Madryn/El Riacho -Argentina-; Prainha do Canto Verde de Çeará -Brasil-; Lira y Artesanos do Mar de Aldán -Galicia-España-; La Restinga -El Hierro-Canarias-España-; organizaciones Proteger de Paraná y Cedepesca -Argentina-; Caletas Sustentables -Chile- y Apalco -Uruguay-) y que pretende, entre otras cosas, promover la pesca artesanal y sostenible, concienciar a la población de la importancia de cuidar el medio marino o dignificar la profesión de pescador a través de la defensa de sus derechos.

Imagen de 'El Pescado Original', la primera pescadería sostenible de España, situada en el madrileño mercado de San Miguel.
Lonxanet, además, abrió en mayo de 2009 en el mercado madrileño de San Miguel, situado al lado de la Plaza Mayor, la primera pescadería sostenible de España, denominada ‘El Pescado original’.. En ella, sólo se vende pescado y marisco gallego capturado de manera artesanal y se fomenta la pesca sostenible. “A la gerencia del mercado le gustó nuestra filosofía de empresa y se puso en contacto con nosotros para que montásemos allí un puesto de venta. Vimos una gran oportunidad para divulgar el concepto de pesca sostenible, porque el mercado está en un lugar emblemático de Madrid y para allí nos fuimos. Allí sólo servimos producto gallego de primera calidad. Si no hay percebe de Galicia no lo vendemos y descartamos traerlo de otros sitios porque no podemos seleccionar el producto. Además, en San Miguel explicamos a la gente los periodos de veda o que no se pueden pescar determinadas especies en diferentes épocas del año, algo que la gente no sabe, e incluso tenemos unas pantallas de televisión en las que se muestran vídeos que explican a los consumidores las distintas modalidades de pesca”, afirma Sandra Rey que, como el resto de miembros de Lonxanet, se muestra orgullosa del éxito que ha tenido la implantación de esta pescadería sostenible. “Tenemos mucho público. De hecho, la pescadería está abierta todos los días desde las diez de la mañana a las diez de la noche. Sólo cierra el día de Nochebuena, a las 15.00 horas, y el de Año Nuevo, a la misma hora”, señala la gerente de Lonxanet.
Tal ha sido la acogida, que otras ciudades españolas ya se han puesto en contacto con la empresa gallega para estudiar la posibilidad de montar una pescadería de las mismas características en sus ciudades. “Nos encantaría hacerlo porque queremos crecer, pero todavía no nos lo hemos planteado” explica Sandra Rey.
“Directamente del mar de Galicia a tu cocina”. Este es el lema de Lonxanet, que envía pescado y marisco gallego a cualquier lugar de España en un máximo de 24 horas. Sus clientes realizan los pedidos por teléfono. La empresa se lo comunica a las cofradías con las que trabaja y éstas le envían las especies solicitadas a las 7.30 del día siguiente. Es entonces cuando las piezas, sin ningún tipo de manipulación, se introducen en cajas aptas para la alimentación con gel frío para que conserven la temperatura adecuada y se mandan a su destino. “La cantidad de pedidos varían según la época y los días de la semana, pero tenemos una media de 40 diarios”, explica la gerente antes de añadir que el 99,9% de sus clientes son de fuera de Galicia. “Aquí es más fácil comprar pescado”, justifica.
Hasta ahora, Lonxanet vende pescado y marisco gallego vía telefónica y los distribuye a cualquier lugar de España en un máximo de 24 horas. La empresa gallega, sin embargo, ya planea abrir una plataforma comercial por Internet para poder vender en todo el mundo. Asimismo, en breve, tendrá una ecoetiqueta para garantizar la calidad de su producto.
Lonxanet cuenta con once empleados y facturó en 2009 alrededor de 700.000 euros. “Me satisface haber conseguido un grupo de trabajo ante el que me tengo que sacar el sombrero”, señala Sandra Rey. Pero esta empresa gallega ya maneja un plan de crecimiento y expansión. “Vamos a mejorar nuestra página web y a crear una plataforma de venta por Internet para poder comercializar nuestros productos en todo el mundo, ya que hemos tenido consultas del extranjero para ver cómo se pueden gestionar los pedidos. Tenemos que actualizar el sistema de ventas para adaptarnos a las nuevas tecnologías”, explica la gerente. Asimismo, Lonxanet tendrá en breve una ecoetiqueta para identificar los productos que vende. “Estamos preparando el plan de trazabilidad desde que se pesca la pieza hasta que llega al consumidor final”, señala Rey. Estos son algunos de los planes de futuro de Lonxanet, un ejemplo de empresa responsable y un referente de la pesca sostenible.